Sesiones dirigidas a adolescentes y adultos que tratará de poner en manifiesto tu fortalezas, encontrar tu equilibrio interior y reforzar tu resiliencia con el objetivo de conseguir una vida más feliz que irradie positividad hacia tus seres queridos.

¿Qué es la Psicología Positiva?

Durante muchos años la psicología aprendió acerca de la depresión, la violencia, la gestión de la autoestima, la irracionalidad y la adversidad. Sin embargo, no trabajó sobre las fortalezas del carácter, las virtudes y las condiciones que llevan a altos niveles de felicidad. Se comentaba que la psicología estaba aprendiendo a cómo llevar a las personas del ocho negativo al cero, pero no a cómo subir a las personas del cero al ocho positivo. De subir ese potencial, se encarga la psicología positiva.

¿Por qué necesitamos la Psicología Positiva?

La respuesta es sencilla. Una comprensión de las fortalezas humanas puede ayudar realmente a prevenir o disminuir el daño de la enfermedad, el estrés, y el trastorno. La psicología positiva ayuda a afrontar la vida desde otra perspectiva que hará que fluyas a pesar de los conflictos que vayan aconteciendo en ella. Sus resultados pueden y deben fomentar la adopción de comportamientos y prácticas mentales que son “buenas” para todos.

Hay una gran cantidad de evidencias acerca de que el optimismo se asocia con buenos resultados y de que el pesimismo se asocia con malos resultados. Taylor y sus colegas (Taylor, Ke- meny, Reed, Bower, y Gruenwald, 2000) han proporcionado persuasiva evidencia de que las creencias como el optimismo y un sentido de control personal son factores protectores de la salud psicológica y física.

Entre otros efectos, la investigación ha mostrado que la perspectiva positiva mejora la capacidad para resolver problemas, aumenta la creatividad, mejora la capacidad para resistir el dolor, aumenta el altruismo, etc. (Avia y Vázquez, 1998).

Tampoco es que haya que despreciar las emociones negativas, ya que son tremendamente útiles para la supervivencia y para prevenir otras muchas dinámicas negativas al margen del peligro directo. En este sentido, son también positivas, adaptativas y necesarias. Aunque, en general, podríamos decir que no potencian las habilidades que parecen presentar las emociones positivas.

Como podemos deducir, de esta breve introducción a la psicología positiva, trabajar estos aspectos en nuestra vida hacen que la podamos vivir de una manera mucho más agradable, resolutiva sabiendo cómo fluir y cómo afrontar los conflictos.

¿Para qué sirve?

  • Para ayudar a descubrir tus fortalezas sintiéndote más feliz, más pleno con tu vida.
  • Para encontrar y trabajar las fortalezas descubiertas.
  • Para introducir en tu vida el optimismo, la gratitud, la resiliencia.
  • Para encontrar el bienestar duradero.

Todo ello teniendo en cuenta que la Psicología Positiva amplía el foco no para evitar utilizar los recursos en aquello que no se nos da bien hacer, sino a conocer y utilizar nuestros puntos fuertes.

Dependiendo del contexto, una misma fortaleza puede usarse de forma equilibrada y fomentar el bienestar psicológico o por el contrario fomentar cierto malestar o un funcionamiento no óptimo.

Además también se identifican las que pueden interferir en tu desarrollo para establecer planes de acción que equilibren el uso de esas fortalezas.

Objetivos de las Sesiones

  1. Aplicar la Psicología Positiva en la vida real, de forma eficaz, sin exageraciones, ni falsas promesas.
  2. Hacer un Diagnóstico Positivo para identificar y reforzar los recursos positivos existentes en cada persona.
  3. Reconocer y reformular los mitos y trampas más comunes de la felicidad.
  4. Potenciar las emociones positivas sin convertir el ejercicio en una evitación de la realidad.
  5. Utilizar recursos y fortalezas personales para experimentar Flow y aumentar los momentos de felicidad.
  6. Crear planes de acción y crecimiento personal basados en fortalezas.
  7. Relacionarte con tu vida de forma incondicionalmente positiva, pase lo que pase.